El cabello que vemos es el resultado de lo que ocurre en el cuero cabelludo. Un folículo sano produce un cabello fuerte, brillante y con cuerpo. Cuando el cuero cabelludo está alterado —por exceso de sebo, inflamación, desequilibrio hormonal o agresiones externas— el cabello lo refleja: se cae, se debilita o pierde densidad.
En el salón de Paula de las Heras trabajamos con un enfoque diagnóstico: antes de aplicar cualquier tratamiento, analizamos el estado real de tu cuero cabelludo para diseñar un protocolo con sentido para ti. No creemos en soluciones universales porque cada cabeza es distinta.
¿Llevas tiempo notando que tu cabello no está bien? El primer paso es entender por qué.
Protocolos que estimulan la microcirculación del folículo, reducen la inflamación y alargan la fase de crecimiento. Activos como aminoácidos, zinc y complejos vitamínicos adaptados a si la caída es difusa, estacional o de patrón.
Caspa seborreica
La dermatitis seborreica no se soluciona con un champú anticaspa genérico. Regulamos la producción de sebo, controlamos el desequilibrio del cuero cabelludo y restauramos el manto ácido sin agredirlo.
Cuero cabelludo sensible
Picor, enrojecimiento, tirantez o ardor son señales de un cuero cabelludo que necesita calma. Activos calmantes, prebióticos y tratamientos barrera que restauran la microbiota cutánea desde la primera sesión.
Sequedad y descamación fina
Distinta a la caspa seborreica, responde a una pérdida de hidrolípidos. Emolientes, ácido hialurónico capilar y aceites esenciales ligeros que nutren sin engrasar ni apelmazar.
Cada alteración tiene un protocolo distinto. Cuéntanos lo que te preocupa y lo valoramos juntas.